El “caso Zozulia” y la violencia verbal en el fútbol

Cada fin de semana son innumerables los casos de violencia verbal que emanan de los campos de futbol en nuestro país. Esta semana los hechos acaecidos en Vallecas tras la disputa de la primera parte del partido entre Rayo Vallecano y Albacete Balompié, supusieron la suspensión del encuentro de la Liga Smartbank en el descanso y una sanción de 18.000 euros para el club que dirige Martín Presa. Recordemos que el futbolista ucraniano Roman Zozulia era increpado por ultras del equipo local al grito de “es un puto nazi”. Ahora esta sanción crea un precedente y se va a mirar con lupa cada vez que un grupo de aficionados prolifere algún tipo de cántico que contenga insultos y vejaciones de este tipo.

Roman Zozulia en un partido con su selección (Foto: Onda Cero)

La lucha contra la violencia ha sido y sigue siendo uno de los caballos de batalla de las instituciones y necesitan del apoyo de todos los clubes, que en ocasiones han sido un obstáculo para la eliminación de grupos radicales. Una tendencia que, en los últimos años se ha ido cambiando, desde que Joan Laporta y posteriormente Florentino Pérez decidieron acabar con los grupos ultras que campaban a sus anchas en los estadios.

Sin embargo, cada fin de semana los diferentes tipos de violencia siguen vigentes. Como los insultos machistas, una constante en algunas competiciones de élite, ligas regionales, también en el futbol base, donde muchos árbitros son insultados por el hecho de ser mujer. En los últimos años, la Liga de Futbol Profesional, en su lucha contra la violencia verbal en los estadios, introdujo las sanciones en contra de los clubes cuyos aficionados insultaran de forma vehemente a jugadores, aficionados, árbitros y clubes rivales. Quien no recuerda algunos de esos insultos machistas cuando el hoy entrenador y ex-jugador del Real Madrid Miguel González “Míchel”, recibía la ira en forma de burla en muchos estadios que le cantaban “!Míchel, maricón!” a mitad de los años 90. O las vergonzosos gritos homófobos en contra de la cantante Shakira cuando Gerard Piqué jugó en Cornellá frente al Espanyol de Barcelona.

Afortunadamente hubo ocasiones en las que un entrenador fue protagonista de forma ejemplar en la lucha contra la violencia en el fútbol, como lo fue el por aquel entonces técnico del Valencia CF, el holandés Guus Hiddink, cuando vio una pancarta con simbología nazi en un partido disputado en Mestalla y mandó retirarla de inmediato. Esa actuación fue reconocida en forma de premio por la Fundación Ernest Lluch por sus valores cívicos en el futbol. Cada vez que haya un grito, una pancarta o un gesto que atente contra los valores del deporte habría de ser señalado y sancionado posteriormente si queremos tener “La mejor liga del mundo”. Hasta que no desaparezca de los estadios seguiremos teniendo a los mejores jugadores, un gran espectáculo dentro de los terrenos de juego que debería estar acompañado por el comportamiento de la grada para que los aficionados del futuro disfruten de una ambiente deportivo en consonancia a la calidad de la competición que cada semana hace vibrar a millones de personas en todo el mundo.

Punto de inflexión o adiós a la bipolaridad

Michel no dejó de repetirlo en rueda de prensa, y los periodistas no dejábamos de preguntárselo antes de cada partido a domicilio… en casa era un equipo y fuera otro… un equipo bipolar, de dos caras… parecía ser que en Lugo o en Fuenlabrada con los goles al comienzo, los errores en el balón parado, comenzaban a repetirse patrones y se revivían los mismos fantasmas. La victoria de ayer por 0-2 en Alcorcón deja algunas cosas claras. 

El equipo azulgrana pudo dar su mejor versión a domicilio, algo que no había hecho hasta el momento, si bien sí que obtuvo victorias por la mínima con un gran esfuerzo en Las Palmas o Extremadura. Michel, tras algún conato de critica en el entorno por esas dudas a domicilio, sale más que reforzado tras dejar claro una y otra vez que el conjunto azulgrana tiene que salir a jugar de la misma manera. Comentaba el viernes el técnico madrileño que el de Alcorcón no era un partido especial, aunque creo que conseguir esos tres puntos puede suponer un punto de inflexión en la temporada,

 A la espera de que el Cádiz pueda tener algún traspiés, vemos la solidez de un Almería que con Guti en el banquillo volvió a ganar fuera de casa, en campo complicado tinerfeño y que empata al Huesca en el segundo peldaño; con el Girona subido al carro de los puestos de playoffs, se le esperaba al conjunto catalán y a buena fe que a base de calidad y goles de Stuani y compañía vuelve a engancharse a las posibilidades de lucha por el ascenso.

Mikel Rico hizo su tercer tanto de esta temporada (Foto: SD Huesca)
Los azulgrana celebran el tanto que suponía el 0-2. (Foto. SD Huesca)

La semana que viene al Alcoraz llega un Rayo Vallecano más bien irregular durante esta campaña, pero que aún tendría cerca los puestos de promoción si va consiguiendo resultados positivos. El partido será muy especial para el mister de la SD, que militó toda su carrera en el club madrileño hasta que llegó el Huesca para rescatarlo de una directiva tóxica. 

No sé si a partir de ahora se le va a preguntar a Michel por si fuera de casa tiene que refrendar el partido de ayer, no vamos a ser aquí agoreros, vamos a pensar que el míster ha encontrado la fluidez y la estabilidad para que sus futbolistas salgan de la misma manera, con la misma concentración y propuesta de ir a por el partido cada fin de semana. Quizá algo tiene que ver la mini-revolución en el once, aunque es verdad que Luisinho cuajó un partido serio en la defensa de su lateral, que Sergio Gómez no estuvo tan acertado como en la segunda parte ante la Ponferradina y que quizá la salida de Escriche aporta un plus de combatividad similar a la presión que hace en campo contrario el nipón Okazaki y que los goles vuelven a ser protagonistas para los hombres de segunda línea, véase Juan Carlos Real, Mikel Rico, autores de los tantos en Santo Domingo. O la enésima aparición de Eugeni que reclamó su sitio y volvió a ser titular. En un banquillo con Cristo, Ferreiro, Galán,… 

Queda mucha liga, pero se ha quedado una lucha bonita en esta de plata, como siempre con una igualdad máxima aunque desde las faldas del Pirineo se va a seguir soñando con el objetivo, sin nombrarlo, que da mal fario.